Kondogbia es la balanza que equilibra al Valencia, el faro que da luz al juego del equipo. Esa es la gran verdad de este equipo, que se ha sabido sobreponer a que el francés no esté, pero que está claro que con su presencia es mucho mejor, sin que ello desmerezca para nada a ninguno de sus compañeros. Se le tratado con sumo mimo durante estos meses, sabedores en la entidad de Mestalla que si llegaba bien febrero, como es el caso, y si el equipo estaba en disposición de pelearlo todo, como también ocurre, el Valencia ganaba muchos enteros a la hora de poder alcanzar los objetivos marcados a comienzos de año, y que en muchas fases del curso han parecido poco menos que inalcanzables.
El Valencia no puede vender a Kondogbia https://t.co/PIIAfRANyb pic.twitter.com/HqmIuElkmb
— locos por el fútbol (@locosvcf) 12 de febrero de 2019
Va a ser un fijo en la Liga y en la Copa del Rey (esperemos que queden dos partidos), puesto que su sanción europea (una burrada sin ningún tipo de lógica), le va a permitir tener un mes de marzo más tranquilo, sin poder jugar contra el Krasnodar. Eso le vendrá bien a él y al equipo, puesto que puede dar descanso a otros jugadores que llevan mucha más carga y que deben llegar bien al final. Que Kondogbia esté bien es una noticia enorme para Marcelino y para el Valencia, porque tiene esa virtud tan complicada de, siendo bueno, hacer muchos mejores a los demás jugadores del equipo.