Adrián Kovács deja Valencia Basket. El entrenador húngaro de 33 años, uno de los ayudantes de Pedro Martínez durante las dos últimas campañas, ha cerrado su etapa en la entidad taronja para convertirse en primer entrenador del Chiba Jets, club de la liga japonesa de baloncesto.
Kovács da el salto a primer entrenador en el Chiba Jets japonés
El destino es Japón, y el reto, mayúsculo. Kovács asume por primera vez en su carrera el mando absoluto de un banquillo, algo que hasta ahora no había tenido ni en el París Basketball ni en Valencia Basket, donde ejerció siempre como ayudante. El Chiba Jets no es un equipo cualquiera: el club llegó a las semifinales de la liga japonesa en el curso recién terminado, lo que da una idea del nivel exigente al que se enfrentará el técnico húngaro desde su debut como primer entrenador.
Kovács aterrizó en Valencia en el verano de 2024 procedente del París Basketball, donde también había formado parte del cuerpo técnico. Apenas dos temporadas en la Fonteta, pero suficientes para dejar huella. Y él mismo lo dejó escrito al despedirse: "Siempre llevaremos Valencia con nosotros. Gracias Valencia. Qué viaje".
Palabras que suenan a despedida sentida. "Las relaciones que hemos construido aquí durarán más allá del baloncesto", añadió el técnico. Difícil no leerlo como un adiós con cariño genuino a una ciudad y a un vestuario que, al parecer, le han marcado.
El cuerpo técnico de Pedro Martínez, sin cambios en lo esencial
La marcha de Kovács no genera un terremoto en el banquillo de Valencia Basket. Juan Maroto y Xavi Albert, los otros dos ayudantes de Pedro Martínez, seguirán en sus puestos de cara a la próxima temporada. La estructura técnica del equipo, por tanto, mantiene su columna vertebral intacta.
Eso sí, habrá que buscar un sustituto para la vacante que deja el húngaro. O no: queda por ver si el club decide incorporar un nuevo ayudante o trabaja con el bloque que ya tiene. Francamente, con Maroto y Albert en el equipo, la base sigue siendo sólida.
Kovács se fue con un mensaje que resume bien lo que vivió en la Fonteta: "Ganar es increíblemente difícil. Requiere un trabajo implacable, sacrificio, confianza y gente comprometida con los más altos estándares cada día. Eso es lo que hizo especial a este grupo". Ahí queda eso.
Un perfil joven con ambición de primer plano
Treinta y tres años. Para muchos entrenadores, esa edad es todavía la de aprender al lado de un referente. Kovács, sin embargo, da ya el paso al frente y se planta en un banquillo asiático como máximo responsable. El salto desde el rol de ayudante —primero en París, luego en Valencia— a primer entrenador no es menor, y el Chiba Jets le ofrece una plataforma competitiva para demostrarlo.
Y ojo, porque la liga japonesa no es lo que era hace una década. Con presupuestos crecientes y una apuesta real por el baloncesto de calidad, la B.League se ha convertido en un destino serio para entrenadores con proyección. Kovács lo sabe. Por eso ha dicho que sí.
Valencia Basket, mientras tanto, cierra un ciclo con uno de sus técnicos y mira ya hacia la próxima temporada en la ACB y en competición europea. El trabajo de Pedro Martínez y su cuerpo técnico continuará, con o sin Kovács, en una entidad que no para de construir.