Rodrigo Moreno es el orgullo del Valencia en el Mundial de Rusia 2018. Si hace 4 años nos hubieran dicho, cuando el jugador llegó a Mestalla a cambio de 30 millones de euros y bajo una lluvia de criticas que duraron 3 temporadas, que un 20 de junio de 4 cursos más tarde todo el valencianismo estallaría de alegría viendo cómo debutaba en una Copa del Mundo, nadie, absolutamente nadie, lo hubiera creído. Y en aquel entonces anunció habría podido haber alguien que lo defendiera, pero esto mismo en junio de 2017, un año atrás, era imposible, no podía suceder, no tenía sentido pensarlo y muchos menos decirlo. Pero el fútbol es grande, muy grande, el más grande sin lugar a dudas.
Debuta Rodrigo como mundialista
— Valencia CF (@valenciacf) 20 de junio de 2018
Amunt!!! https://t.co/i79EuWsg8V
Verlo debutar ha sido una alegría para todos, incluso para aquellos que le niegan el pan y la sal aun cuando se ha ganado el respeto de todos con creces. Nada tiene que ver con que se le pueda vender o no, con que se vaya a quedar o se marche, es la sensación de ver a uno de los tuyos hacer algo grande, muy grande, casi inimaginable. Rodrigo es un orgullo para todos aquellos que sienten el Valencia, que lo tienen como algo suyo, y ese sentido de pertenencia, tan importante tantas veces, puede ser también clave para el futuro del jugador. Ahora sólo falte que marque en Rusia, y la alegría será completa a todos los niveles.