La afición del Valencia no necesita que su equipo gane para estar orgullosa de ser lo que es. Porque el valencianismo verdadero va mucho más allá de un partido, o e diez, y el sentimiento va en el escudo, en los recuerdos, en las raíces, en lo que nos ha hecho ser lo que somos. Los más de 600 aficionados que se fueron a Madrid dieron una lección, otra más, de lo que es ser de tu equipo por encima de todo.