El ataque del Valencia depende del juego que den Gonçalo Guedes y Carlos Soler. Mientras el luso aguantó en el campo contra el Barcelona, y hablamos especialmente de la segunda parte, cuando ambos se buscaban y se encontraban, la llegada a la portería rival era fluida, con las dos mejores ocasiones del partido. El disparo al palo de Soler, y el chut de Guedes que Ter Stegen paró al más puro estilo del balonmano. Pero la sensación es que el juego pasaba por ellos, y que era bueno.