Valencia Basket se ha acostumbrado a ganar en pistas donde hacía tiempo que nadie ganaba. El último ejemplo lo encontramos en el duelo de Eurocup del miércoles, donde los taronja vapulearon a un conjunto de Pesic, que llevaba casi 4 meses sin conocer la derrota en el Audi Doma. Lo de mañana a pesar de los recientes precedentes a domicilio, 5 triunfos en sus últimas 6 salidas, se antoja una empresa complicada. Muy complicada.