El Puchades vivió un arranque de partido muy trabado, con apenas fluidez en las llegadas de uno y otro equipo. La figura de Zahibo se hizo grande en la medular, intenso en la recuperación y con criterio para jugar en corto y asociarse con sus compañeros. Apenas se vivieron acercamientos en una y otra área.
En el Valencia hay un topo asqueroso que filtra información interna a la prensa, un pecado intolerable. No voy a entrar en las barbaridades que se han dicho estos días sobre Damià Vidagany, porque el tiempo pondrá a cada en su sitio, y a AMIGO lo dejará como lo que es, un gran valencianista que pudo cometer errores pero que se mató a trabajar. Lo que diga el aficionado no es lo preocupante, sino que la profesión despelleje vivo a un compañero de forma carroñera, pero eso es otro tema.
En el Valencia hay un topo asqueroso que filtra información interna a la prensa, un pecado intolerable. No voy a entrar en las barbaridades que se han dicho estos días sobre Damià Vidagany, porque el tiempo pondrá a cada en su sitio, y a AMIGO lo dejará como lo que es, un gran valencianista que pudo cometer errores pero que se mató a trabajar. Lo que diga el aficionado no es lo preocupante, sino que la profesión despelleje vivo a un compañero de forma carroñera, pero eso es otro tema.
El Puchades vivió un arranque de partido muy trabado, con apenas fluidez en las llegadas de uno y otro equipo. La figura de Zahibo se hizo grande en la medular, intenso en la recuperación y con criterio para jugar en corto y asociarse con sus compañeros. Apenas se vivieron acercamientos en una y otra área.