El Levante llevaba tiempo con la mosca detrás de la oreja con el Valencia, interesado en robarle a su última promesa: Rubén García. En Orriols estaban al día de las conversaciones con él. Pues bien, el club granota se ha marcado un tanto renovándolo por cuatro temporadas. El acuerdo es oficial desde ayer y con él se despeja el peligro de que un canterano más, el enésimo, vuele de Buñol a Paterna.