Roberto Soldado marcó ante el Bate Borisov el segundo hat trick europeo de su carrera y lo hizo en el momento que más le necesitaba el equipo che. El ariete blanquinegro llevaba mucho tiempo sin ver portería hasta que, por fin, marcó de penalti ante el Athletic de Bilbao y se quitó la ansiedad que le acompañaba desde finales de agosto.