El Real Madrid - Valencia de este fin de semana va a ser una encerrona de las que marcan época. Será la primera vez que ambos equipos se vean las caras desde que Vinicius nos insultara de forma grave y nos tirara a la opinión pública de medio mundo encima. Por su culpa han manchado el escudo y la historia de una entidad centenaria, y claro, los provincianos hemos hecho lo que no les gusta a los de la capital: decir las cosas alto y claro.