El pivote defensivo titular del Valencia de Rubén Baraja. El fútbol es tan marciano que, después de estar meses con el debate de que no hay ninguno real, ahora resulta que hablamos de cuál debe ser el que juegue. Que en enero debió venir uno es evidente y no admite discusión, pero ahora mismo estamos en mayo, a falta de cinco jornadas para que acabe este año de espanto, y la decisión sobre ese asunto se antoja capital para poder salvar los muebles.