El Valencia debe pedir perdón a sus aficionados por el año vivido. Y debería hacerlo el dueño, Peter Lim, algo que no creo que suceda, o en su defecto, Anil Murthy, que para algo es el presidente de la entidad. Como ya hemos dicho, ese cargo te permite estar al lado del Rey y de Dani Parejo a la hora de recoger la Copa, pero también te obliga a ser la cara visible cuando te das un trastazo como el que nos hemos pegado este año.