“La afición del Valencia puede ilusionarse y lo bonito del fútbol es eso”. Baraja conoce el patio, conoce el fútbol, sabe dónde está y cómo lo vivimos todo aquí, y desde luego él no será quien le corte las alas a nadie en un momento en el que se puede sonreír después de mucho tiempo. Aunque desde dentro no va a salir, en ningún caso, un mensaje que cambie el inicial, al menos hasta alcanzar la famosa cifra de puntos de la que todos hablamos sin parar como si fuera poco menos que una obsesión.