Svestislav Pesic está demostrando cada día ser uno de los mejores entrenadores del mundo. El serbio llegó en la octava jornada de liga ACB para sustituir a Manolo Hussein. El equipo ocupaba en la decimosexta posición y estaba derrotado física y psicológicamente. La afición estaba desesperada, sin ilusión y ya se veían sin opciones de jugar la Copa del Rey.