El problema no se ha solucionado, ya se suman 360 minutos en los que el Valencia no ha sido capaz de ponerse por delante en el marcador y llega la Champions. En frente estará uno de los mejores equipos del mundo, la victoria es una misión complicada pero no imposible. Este Valencia es capaz de dominar a cualquier equipo y por supuesto de ganarle, pero todavía no ha disfrutado de la relajación mental que supone estar por delante en el marcador.