El actual Valencia da mucha mejor impresión que el equipo que finalizó 2018 ganando de manera agónica al Huesca. El juego es mejorable pero los resultados han mejorado, al menos en La Liga. No obstante es pronto para dar por cerrada una crisis deportiva que estuvo cerca de costarle el puesto a Marcelino, al menos ciertos estamentos del club dudaron de la capacidad del asturiano para sacar la nave a flote. Debemos analizar con calma la situación actual, ser cautos y no dejarnos llevar por la euforia del momento.