Los goles de Gayà y Hugo Duro decidieron un partido que se puso de cara cuando el Cádiz se quedó con diez hombres en la primera mitad.
Los goles de Gayà y Hugo Duro decidieron un partido que se puso de cara cuando el Cádiz se quedó con diez hombres en la primera mitad.
Si ya se ha hecho largo el parón por selecciones, la espera por ver de nuevo al Valencia nos ha obligado a vivir otro fin de semana sin ver al equipo blanquinegro. Los lunes con fútbol nunca son los mejores días pero las ganas son tantas que a buen seguro Mestalla presentará un buen aspecto. El Valencia se mantiene en mitad de la tabla, recupera futbolistas como Amallah o Gayà pero la defensa sigue en cuadro sin Diakhaby en el terreno de juego.
El Valencia vive otro parón por selecciones y los jugadores que no han sido convocados preparan los próximos compromisos, también es tiempo de cuidar a los lesionados y acortar tiempos de recuperación. Pese a que el momento histórico es complicado este inicio de temporada nos deja pequeños brotes verdes para la esperanza.
La afición está con el equipo
Valencia y Cádiz son dos clubes con una historia muy diferente, pocas veces compitieron por ojetivos similares aunque en los últimos tiempos la distancia se ha ajustado y la pasada campaña sin ir más lejos ambos lucharon por evitar el descenso hasta la última jornada. Sin duda fue una anomalía, pero lo cierto es que para el Valencia el Cádiz fue un rival incómodo en los últimos años.
Se puede decir que el Valencia está en una posición relativamente tranquila, tan solo le salva el hecho de que las perspectivas eran muy negativas y los fichajes no ilusionaron en exceso. Sobre los fichajes merecen un primer análisis y encontramos de todo, sin duda Pepelu ha sido la gran sorpresa, se ha hecho con los galones de la medular y es imprescindible para Baraja.
Son días de reflexión y también de polémica, los oportunistas aprovechan los parones para lanzar consignas al aire pero eso es algo a lo que el valencianismo está acostumbrado.El equipo está en zona de nadie, en una posición muy alejada de lo que debería ser este club pero motivada por la mala planificación deportiva.
Los parones por partidos de selecciones empiezan a ser realmente peligrosos para el entorno del Valencia, sin partidos a la vista se avecinan tormentas fuertes y eso es algo a lo que ya estamos acostumbrados. Hay que ser francos en todos los sentidos, en primer lugar que la posición en la tabla es discreta teniendo en cuenta la grandeza y la historia del club, pero también es mucho mejor de lo que esperaban los más pesimistas (aquellos que daban por descendido al Valencia antes de comenzar).
Durante el verano ya se empezó a presentir que el Valencia llegaría muy justo al final del mercado. La venta de Yunus fue un alivio para las arcas pero Peter Lim tenía claro su plan: invertir lo mínimo, apostar por los jóvenes con el objetivo de que pudieran revalorizarse y marcar la permanencia como única exigencia.
Los goles de Gayà y Hugo Duro decidieron un partido que se puso de cara cuando el Cádiz se quedó con diez hombres en la primera mitad.
Valencia y Cádiz son dos clubes con una historia muy diferente, pocas veces compitieron por ojetivos similares aunque en los últimos tiempos la distancia se ha ajustado y la pasada campaña sin ir más lejos ambos lucharon por evitar el descenso hasta la última jornada. Sin duda fue una anomalía, pero lo cierto es que para el Valencia el Cádiz fue un rival incómodo en los últimos años.
Si ya se ha hecho largo el parón por selecciones, la espera por ver de nuevo al Valencia nos ha obligado a vivir otro fin de semana sin ver al equipo blanquinegro. Los lunes con fútbol nunca son los mejores días pero las ganas son tantas que a buen seguro Mestalla presentará un buen aspecto. El Valencia se mantiene en mitad de la tabla, recupera futbolistas como Amallah o Gayà pero la defensa sigue en cuadro sin Diakhaby en el terreno de juego.
Se puede decir que el Valencia está en una posición relativamente tranquila, tan solo le salva el hecho de que las perspectivas eran muy negativas y los fichajes no ilusionaron en exceso. Sobre los fichajes merecen un primer análisis y encontramos de todo, sin duda Pepelu ha sido la gran sorpresa, se ha hecho con los galones de la medular y es imprescindible para Baraja.
El Valencia vive otro parón por selecciones y los jugadores que no han sido convocados preparan los próximos compromisos, también es tiempo de cuidar a los lesionados y acortar tiempos de recuperación. Pese a que el momento histórico es complicado este inicio de temporada nos deja pequeños brotes verdes para la esperanza.
La afición está con el equipo
Son días de reflexión y también de polémica, los oportunistas aprovechan los parones para lanzar consignas al aire pero eso es algo a lo que el valencianismo está acostumbrado.El equipo está en zona de nadie, en una posición muy alejada de lo que debería ser este club pero motivada por la mala planificación deportiva.
Los parones por partidos de selecciones empiezan a ser realmente peligrosos para el entorno del Valencia, sin partidos a la vista se avecinan tormentas fuertes y eso es algo a lo que ya estamos acostumbrados. Hay que ser francos en todos los sentidos, en primer lugar que la posición en la tabla es discreta teniendo en cuenta la grandeza y la historia del club, pero también es mucho mejor de lo que esperaban los más pesimistas (aquellos que daban por descendido al Valencia antes de comenzar).
Durante el verano ya se empezó a presentir que el Valencia llegaría muy justo al final del mercado. La venta de Yunus fue un alivio para las arcas pero Peter Lim tenía claro su plan: invertir lo mínimo, apostar por los jóvenes con el objetivo de que pudieran revalorizarse y marcar la permanencia como única exigencia.