La situación no es preocupante pero las dos derrotas a domicilio obligan a hacerse preguntas y buscar soluciones, el Valencia de Marcelino se ha convertido en uno de los equipos a batir del campeonato y por ello los técnicos rivales estudian minuciosamente sus armas. No diremos que los de Marcelino se han convertido en un equipo previsible, pero sí es cierto que en el último mes se han visto de forma clara las carencias.