El Valencia CF de Miroslav Djukic parece un fiel reflejo de la complicada situación institucional que atraviesa. Buena prueba de ello es el empate ante el Kuban Krasnodar en Mestalla a un tanto, y gracias. Porque el equipo lejos de alejar los fantasmas a escasos días de visitar el Vicente Calderón, hace que aumenten las dudas sobre si la plantilla es competitiva.