Javier Gómez fue la mano derecha de Manolo Llorente durante muchos años en el Valencia, y de hecho llegó a ser el presidente de transición entre Vicente Soriano y Villalonga y la "nueva era" del eterno gerente, después consejero delegado y el responsable de que ahora mismo el Valencia tenga multas por importe de casi 30 millones de euros entre Hacienda y la Unión Europea.