"Javi Guerra parece un adulto jugando con niños". La frase se leía el viernes por la noche en las redes sociales con bastante asiduidad, porque la sensación que da el canterano es que va tan sobrado, con su forma de entender este deporte, que entre su envergadura, su zancada y su calidad, efectivamente da la sensación de ser de otra categoría respecto a los demás. Y sigue transmitiendo ese intangible de que cada día es un poco mejor que el anterior.