España sigue en su camino hacia la renovación tras el batacazo en Brasil el pasado verano. Y, viendo las prestaciones del equipo con la nueva hornada de futbolistas, parece haber encontrado con la senda adecuada pese al tropezón ante Eslovenia.
Con Bielorrusia la historia fue muy diferente. El equipo nacional demostró mucha mayor química y un fútbol de altos vuelos en el tramo inicial del choque, en el que la figura de Isco creció hasta agigantarse en su quinta aparición con la absoluta.