Podemos seguir insultando a la plantilla del Valencia, diciendo que no tiene nivel, que son una banda o indignos de llevar esa camiseta. Podemos seguir negando la evidencia de que el futuro pasa por el Nuevo Mestalla, desde hace casi 20 años, y que no tenemos nada que hacer para cambiar algo que está más que claro desde hace todo ese tiempo. Podemos insultar a todo aquel que no piense de una forma determinada, y decir que cualquiera que no le dice perro judío al dueño es colaboracionista, está a sueldo o busca algo.