En el Valencia hay muchos valencianos, quizá más que nunca, y eso, en los días que estamos pasando, es algo que se debe tener en cuenta. Iranzo y Yarek no llegaban al entrenamiento del miércoles porque no podían salir de sus pueblos. Tárrega contaba que sus padres casi no lo cuentan porque el agua les llegaba al cuello. Y seguro que tienen amigos y familiares que han pasado por situaciones similares, en el mejor de los casos.