Pese a la derrota después de adelantarse en el marcador y jugar alrededor de 80 minutos con un jugador más, el Levante se volvió de Hannover con alguna que otra noticia positiva. Entre ellas la buena respuesta de varios suplentes y, sobre todo, la demostración de personalidad de Míchel Herrero. El centrocampista de Burjassot sigue pidiendo paso como granota y ganando peso gracias a su enorme desparpajo y depurada técnica.