Blackpower en Orriols. Juan Ignacio le había pedido más gol y sus deseos fueron órdenes para Arouna Koné, que tiró del Levante para apabullar al Sporting (4-0). Dos goles y una asistencia contemplaron al que una vez más se erigió en hombre clave. Primero, tras robarle la cartera a Canella, el marfileño asistió a Barkero para abrir el marcador. Después, en un contragolpe letal sentó a Juan Pablo con un recorte de clase y marcó a puerta vacía.