Valencia Basket jugó con fuego y a punto estuvo de quemarse. Si la cremà no se adelantó en la Fonteta, fue porque el equipo de Kurtinaitis dejó escapar una merecida renta de 13 puntos en 5 minutos. Los de Duran, en un partido mediocre, obtuvieron mejor resultado de lo que su juego demostró. A remolque durante gran parte de los 40 minutos, la gran gesta taronja fue no dejar de creer y apurar sus opciones hasta el final, para meterse en una eliminatoria, que por momentos tuvo prácticamente perdida.