“Estamos jodidos”, decía Cristiano Piccini después de que el Valencia se dejara dos puntos más en Leganés cuando ya casi tenía ganados 3. Y eso está muy bien, porque al final es como se siente el valencianismo, que empieza la semana más importante en más de una década con mala cara y sin ninguna necesidad, pero al final es que eso ahora mismo no te llega a valer ni de consuelo.
“Estamos jodidos”, decía Cristiano Piccini después de que el Valencia se dejara dos puntos más en Leganés cuando ya casi tenía ganados 3. Y eso está muy bien, porque al final es como se siente el valencianismo, que empieza la semana más importante en más de una década con mala cara y sin ninguna necesidad, pero al final es que eso ahora mismo no te llega a valer ni de consuelo.