Los políticos y los bancos jamás deben volver a pisar el Valencia, y mucho menos meterse en sus decisiones de futuro. Quien haga bandera de tal barbaridad, o no conoce la historia de este club, o se repente se le ha olvidado, o le puede el odio o es que tiene unos intereses que van mucho más allá de lo evidente. Y me da igual que lo diga Juan Martín Queralt o Santi Cañizares, o quien sea, jamás deben volver a estar en el club, nunca, de ninguna de las maneras.