“Bron, no te quiero volver a ver así. Porque entonces nos vamos todos a la mierda. Como dices tú, ¿“me entiendes?”. El lunes empezó a así en mi teléfono con Ricardo Arias. La semana había sido dura, muy dura, y lo que hablamos me lo guardo para mí que a nadie le interesa, pero sus lágrimas del sábado cuando acaba el partido… Amigo, eso son palabras mayores, eso es verdad absoluta, eso es sentir el Valencia en los más profundo, tener claro dónde estamos y dónde podemos acabar, y cómo es.