administración

Valencia CF

Dejar de administrar miserias en el Valencia

Estoy cansado de ver cómo administramos miserias en el Valencia. Nosotros a nivel de aficionados, y por supuesto, también los que mandan aquí, esos a los que pegamos unos palos como castillos de manera impune, y que, pase lo que pase, son los que pagan los platos rotos de los desaguisados del señor Peter Lim. Cuando hablo de miserias no sólo me refiero a la cuestión económica, porque eso es simplificar en exceso las cosas.

El Levante baraja destituir ya a Mendilíbar

En la reunión, que arrancó finalmente pasadas las ocho y media de la tarde, los consejeros de la entidad granota, el presidente Quico Catalán y el director deportivo Manolo Salvador sopesarán los pros y los contras de una decisión que puede suponer la salida del técnico vasco.

Tras la goleada encajada ante el Real Madrid, en la zona noble del Ciutat de Valencia preocupó la imagen de apatía mostrada por el equipo, lejos de aquel Levante que vendía cara su piel indistintamente ante rivales potentes y más modestos.

Valencia CF

Dejar de administrar miserias en el Valencia

Estoy cansado de ver cómo administramos miserias en el Valencia. Nosotros a nivel de aficionados, y por supuesto, también los que mandan aquí, esos a los que pegamos unos palos como castillos de manera impune, y que, pase lo que pase, son los que pagan los platos rotos de los desaguisados del señor Peter Lim. Cuando hablo de miserias no sólo me refiero a la cuestión económica, porque eso es simplificar en exceso las cosas.

El Levante baraja destituir ya a Mendilíbar

En la reunión, que arrancó finalmente pasadas las ocho y media de la tarde, los consejeros de la entidad granota, el presidente Quico Catalán y el director deportivo Manolo Salvador sopesarán los pros y los contras de una decisión que puede suponer la salida del técnico vasco.

Tras la goleada encajada ante el Real Madrid, en la zona noble del Ciutat de Valencia preocupó la imagen de apatía mostrada por el equipo, lejos de aquel Levante que vendía cara su piel indistintamente ante rivales potentes y más modestos.