En este país nuestro llamado España, donde el fútbol sigue siendo una religión, donde los periodistas deportivos hemos pasado de contadores de noticias, notarios de la actualidad que diría el maestro García, a estrellas de la propia noticia, decir burradas en general, y sobre el mundo del balón en particular, se ha convertido en una afición, que como además suele salir gratis, pues oye, que la practica todo el mundo con una impunidad que da asco, que da rabia, y que muchas veces deja a los objetivos de las burradas indefensos, porque si se contesta, en este caso Gary Neville y el Valencia,