Se cierra otro capítulo que preocupaba al valencianismo, Carlos Soler seguirá jugando en el club y con ello todas las partes quedan más que satisfechas. Soler ha sido uno de los futbolistas más brillantes que ha dado la cantera del Valencia en los últimos años y tras cuatro temporadas en el primer equipo ya es una auténtica realidad. En este tiempo ha vivido de todo y tras superar una grave lesión las expectativas de futuro son más que positivas, y más con la noticia de su renovación.
2019 ha dejado momentos para guardar en la retina, el valencianismo disfrutó como pocas veces y por fin pudo desquitarse conquistando un ansiado título que se resistía 11 años. Pero al margen de la final de Sevilla o el partido del centenario, 2019 deja un legado importante en el vestuario del Valencia que sin duda tendrá continuidad: ha sido el año de la explosión de los jugadores valencianos.
2019 ha dejado momentos para guardar en la retina, el valencianismo disfrutó como pocas veces y por fin pudo desquitarse conquistando un ansiado título que se resistía 11 años. Pero al margen de la final de Sevilla o el partido del centenario, 2019 deja un legado importante en el vestuario del Valencia que sin duda tendrá continuidad: ha sido el año de la explosión de los jugadores valencianos.
Se cierra otro capítulo que preocupaba al valencianismo, Carlos Soler seguirá jugando en el club y con ello todas las partes quedan más que satisfechas. Soler ha sido uno de los futbolistas más brillantes que ha dado la cantera del Valencia en los últimos años y tras cuatro temporadas en el primer equipo ya es una auténtica realidad. En este tiempo ha vivido de todo y tras superar una grave lesión las expectativas de futuro son más que positivas, y más con la noticia de su renovación.