La eliminatoria ante el Atalanta ha sido decepcionante, se han encajado ocho goles y pese a que el equipo lo intentó en la noche de ayer la impotencia se apoderó de los jugadores. Sería sencillo apelar a la épica e intentar convencer a la afición de que el objetivo es sencillo, pero lo cierto es que las sensaciones son negativas en muchos aspectos y el optimismo brilla por su ausencia. El Valencia no ha sido capaz de competirle a un equipo como el Atalanta, que si bien tiene potencial en ataque demostró ser un conjunto demasiado desequilibrado.