Si no entendemos que el problema del Valencia se arregla con dinero, tenemos dos problemas, el dinero y el segundo problema. Entiendo a todo el mundo, y respeto a todo aquel que piense de otro modo, pero en esta cuestión debemos hacer el esfuerzo de abstraernos de que el Valencia es algo que forma de nuestra vida, desde que nacimos, y que en el espectro del que hablamos es una sociedad anónima deportiva, por desgracia, una empresa en definitiva, que se compra y se vende con dinero, y se gestiona también con lo mismo.