Tras golear al Celta en Balaídos la pasada campaña, Nuno Espirito Santo vivió un último momento de tranquilidad. Pocas semanas más tarde fue destituido del cargo y las sensaciones en ese momento eran muy negativas. Pocos hubieran pensado ese día en la dinámica que iba a adoptar el equipo en el futuro, un año después el Valencia suma ocho puntos menos que aquel Valencia en el que Nuno agonizaba.