Mantener la portería a cero se ha convertido en una de las grandes obsesiones de Marcelino y desde su llegada al Valencia el técnico manifestó que había que mejorar mucho en este aspecto. A pesar de que el balance defensivo no ha sido tan positivo como podía esperarse, es evidente que se ha producido una ligera mejoría respecto a la pasada campaña y ya se terminaron más encuentros sin encajar que en la fatídica 2016-17.