El Valencia es un club complicado, sin duda, que tiene problemas, generados en ocasiones por el propio entorno del club y en otras por su idiosincrasia interna. Durante años, el mal de las filtraciones ha afectado al club, desde lo más profundo, con episodios que superaban cualquier tipo de extremo vergonzoso, como tener el móvil con una llamada retransmitiendo en directo consejos de administración en los que se decidían cosas muy importantes a los periodistas amigos.