Se volvió a repetir la historia ante el Valladolid, a pesar de ser muy superior en el segundo tiempo el Valencia no marcó hasta el minuto 70. Posteriormente los de Marcelino no fueron capaces de matar el encuentro y en un lanzamiento magistral los castellanos encontraron su premio. Este tipo de acciones aisladas pueden aparecer en el fútbol, pero cuando se juega con marcadores tan ajustados las consecuencias son mucho más graves.