El valenciansmo vive días de euforia tras la clasificación para la final de la Copa del Rey, la situación del equipo ha cambiado de forma espectacular en 2019 y ahora se sueña incluso con ganar títulos y asegurar el pase a la Champions vía liga. Cuando el Valencia fue eliminado de la Liga de Campeones pocos veían la Europa League como un torneo ilusionante, pero las circunstancias han propiciado un nuevo escenario.
Todo lo que ha ocurrido en el Valencia desde el comienzo de la temporada ha sido muy extraño, el club afrontó con ilusión la campaña del centenario y realizó un gran esfuerzo económico para reforzar al equipo. Sin embargo, los resultados no llegaban y estamos ante la temporada del récord de empates, la eliminación en Champions fue el primer mazazo. Ante el Huesca se vivió una mañana de gran tensión y el salvador gol de Piccini permitió vivir unas navidades más tranquilas.
El valenciansmo vive días de euforia tras la clasificación para la final de la Copa del Rey, la situación del equipo ha cambiado de forma espectacular en 2019 y ahora se sueña incluso con ganar títulos y asegurar el pase a la Champions vía liga. Cuando el Valencia fue eliminado de la Liga de Campeones pocos veían la Europa League como un torneo ilusionante, pero las circunstancias han propiciado un nuevo escenario.
Todo lo que ha ocurrido en el Valencia desde el comienzo de la temporada ha sido muy extraño, el club afrontó con ilusión la campaña del centenario y realizó un gran esfuerzo económico para reforzar al equipo. Sin embargo, los resultados no llegaban y estamos ante la temporada del récord de empates, la eliminación en Champions fue el primer mazazo. Ante el Huesca se vivió una mañana de gran tensión y el salvador gol de Piccini permitió vivir unas navidades más tranquilas.