El Valencia 2018-19 se fundamenta por ser un equipo con grandes conceptos defensivos, los de Marcelino han mejorado de forma evidente atrás pero han acusado demasiado su falta de efectividad de cara a puerta. Los delanteros no han estado acertados y se dejaron escapar demasiados puntos, sobre todo con empates en Mestalla.
El Valencia afronta el final de temporada con tres frentes abiertos, la plantilla y el cuerpo técnico están concentrados en lograr los objetivos pero la actividad en los despachos no cesa. Y es que dependiendo de los resultados variará la hoja de ruta ya que no será lo mismo un escenario en el que el equipo se encuentra en la Champions League o no lo haga. De ello dependerán sobre todo las posibles ventas, ya que no contar con los ingresos de la máxima competición europea condicionaría el margen de maniobra.
El Valencia 2018-19 se fundamenta por ser un equipo con grandes conceptos defensivos, los de Marcelino han mejorado de forma evidente atrás pero han acusado demasiado su falta de efectividad de cara a puerta. Los delanteros no han estado acertados y se dejaron escapar demasiados puntos, sobre todo con empates en Mestalla.
El Valencia afronta el final de temporada con tres frentes abiertos, la plantilla y el cuerpo técnico están concentrados en lograr los objetivos pero la actividad en los despachos no cesa. Y es que dependiendo de los resultados variará la hoja de ruta ya que no será lo mismo un escenario en el que el equipo se encuentra en la Champions League o no lo haga. De ello dependerán sobre todo las posibles ventas, ya que no contar con los ingresos de la máxima competición europea condicionaría el margen de maniobra.