José Luis Gayà ha sido elegido como el culpable de todos los males del Valencia. Se le ha apuntado a él como responsable, como tipo al que poner a parir y sobre el que descargar toda la furia de una afición que está muy caliente con todo, y sin duda con mucha razón.
Sus gestos el día del Oviedo a la grada, lo del domingo en el Roig Arena… para mí todo un poco impostado, exagerado, pero que sin duda tiene argumentos mínimos para al menos ser una espoleta que encienda todo lo que hay latente, que es mucho.