El Levante UD afronta este viaje a Riazor con la misión de romper una sequía de resultados que pesa en la clasificación. Con seis puntos en el casillero, los dirigidos por Luís Castro no conocen la victoria fuera de casa desde mayo, cuando ganaron en Vigo y Sevilla. Dos victorias en toda la temporada lejos del Estadio Ciutat de València. Ojo al dato: en esta categoría, el rendimiento a domicilio marca la diferencia entre aspirar o conformarse.
El Deportivo, sin ganar desde principios de septiembre
El rival que espera en Riazor tampoco pasa por su mejor momento. El Deportivo de A Coruña no sabe lo que es ganar desde principios de septiembre, cuando se llevó un 2-3 ante el Villarreal. Desde entonces, la sequía. Antonio Hidalgo, su entrenador, afronta el encuentro con las bajas por lesión de Marc Casadó y Pierre-Emerick Aubameyang, además de la sanción a Lorenzo Amatucci. No es poco perder a tres efectivos en un partido de estas características.
El ADN levantinista: mentalidad de no rendirse
Luís Castro tiene clara la identidad que quiere para su equipo, más allá del resultado. "Si eres capaz de meter la fuerza y la mentalidad de empatar a 3 e ir a por el 4-3, eres levantinista 100 por cien. Puedes perder pero no puedes caer derrotado", afirmó el técnico portugués. Esa frase resume lo que el Levante intenta transmitir: lucha hasta el final, sin abandonar nunca. En Riazor, ese discurso tendrá que convertirse en puntos.
Historia reciente de victorias en la costa gallega
El Levante tiene precedentes positivos en Riazor. En la última visita en Primera División, temporada 17-18, el equipo blanquiazul empató 2-2 tras ir perdiendo 2-0, con un doblete de Ivi López entre el 82' y el 84'. Siete años después, en un encuentro más reciente, el Levante venció 2-1 con goles de Carlos Álvarez en el 51' y Morales en el 84', tras el tanto de Diego Villares para el Dépor en el 82'. Dos visitas, dos resultados positivos. Eso es bagaje.
La historia favorece al Levante, pero el fútbol no se juega sobre papeles. Castro y sus jugadores saben que Riazor es una cantera complicada, un estadio donde los puntos no se regalan. La sequía fuera de casa pesa, y cada partido es una oportunidad para romper esa maldición. En A Coruña, el Levante deberá demostrar que esa mentalidad de no rendirse no es solo un discurso, sino una realidad sobre el terreno de juego.
", "image_alt": "Luís Castro, entrenador Levante UD, en rueda de prensa previa