La fortaleza mental será el factor determinante para competir con garantías ante el Nápoles en Liga de Campeones. Así lo dejó claro Iñigo Pérez en su comparecencia previa al encuentro, donde el técnico navarro enfatizó que el aspecto psicológico cobra especial peso en una competición de esta envergadura.
La ansiedad como enemigo silencioso
Pérez identificó un patrón recurrente en sus equipos durante partidos de gran presión. "Sufrimos esa pequeña ansiedad por sensación más que por realidad de perder lo que uno cree que merece", explicó el entrenador, reconociendo que los encuentros ante rivales de élite generan una carga emocional que puede condicionar el rendimiento más allá de lo táctico o técnico.
El preparador hizo referencia a encuentros anteriores donde esta dificultad emocional se manifestó: los duelos ante el Betis, el Deportivo y la visita al Santiago Bernabéu frente al Real Madrid. En esos compromisos, la gestión del estado mental de los futbolistas marcó la diferencia entre competir y sufrir.
Mentalidad por encima de táctica
Para Iñigo Pérez, la jerarquía es clara: "Es preferible que aparezca un peor partido desde el planteamiento del entrenador o desde la técnica de los jugadores que desde la mentalidad". El mensaje va directo: un equipo mentalmente fuerte puede sacar rendimiento incluso en días de menor lucidez táctica, pero lo contrario resulta casi imposible de remontar.
Esta filosofía refleja cómo el técnico navarro concibe la preparación para un partido de esta magnitud. No solo importa el qué se haga en el campo, sino cómo se afronte psicológicamente la exigencia de competir contra un Nápoles que llega con Massimiliano Allegri en el banquillo.
Energía y rendimiento físico como herramientas
Pérez también dejó abierta la posibilidad de mantener el once inicial que saltó al Santiago Bernabéu hace dos días, dependiendo de cómo se encuentren los futbolistas. "Necesitamos energía, mostrar un rendimiento físico importante para poder superar a este equipo", apuntó el entrenador.
El técnico subrayó la capacidad táctica de Allegri y la versatilidad del conjunto italiano, un equipo que puede adaptarse a diferentes escenarios. También destacó la experiencia de Kevin De Bruyne como un factor a considerar en el análisis rival.
Con esta declaración, Pérez fija el norte: se afronta un examen donde el aspecto mental será tan decisivo como la ejecución de un plan de juego. En competiciones europeas de este nivel, la diferencia entre pasar adelante o caer eliminado muchas veces no está en el talento, sino en quién gestiona mejor la presión.