Marta Suárez continúa en la órbita del baloncesto de élite. La jugadora asturiana, fichada por Valencia Basket para las próximas tres temporadas, sigue disputando la campaña regular de la WNBA con Phoenix Mercury, que la tiene vinculada hasta el 24 de septiembre.
Una trayectoria con cambios de rumbo
Suárez fue elegida en el Draft de la WNBA por Seattle Storm en la posición 16. Sin embargo, sus derechos fueron traspasados a Golden State Valkyries, que la cortó antes de que Phoenix Mercury la fichara con un contrato de desarrollo. Desde entonces, ha ido ganando minutos en la competición norteamericana.
En los once partidos disputados con las Mercury, la asturiana promedia 4 puntos y 1,4 rebotes. Cifras modestas que reflejan el tiempo de adaptación a un campeonato de máximo nivel.
Valencia Basket, su proyecto a largo plazo
Más allá de su experiencia en la WNBA, Marta Suárez tiene amarrado su futuro en Valencia. El club de Ribera ha confiado en la jugadora asturiana con un contrato que se extiende por las próximas tres temporadas, lo que supone un proyecto deportivo sólido en la Liga Femenina.
La compatibilidad entre ambas competiciones permite a Suárez completar su formación en el baloncesto profesional de máximo nivel mientras mantiene su vínculo con el proyecto valenciano. Una situación cada vez más común en el baloncesto femenino europeo.
El cierre de la temporada WNBA a la vista
Con la temporada regular de la WNBA tocando a su fin —estaba prevista para el 24 de septiembre—, Marta Suárez tendrá tiempo para regresar a Valencia y prepararse para los compromisos de la temporada 2024-25 en la Liga Femenina. Su experiencia en la competición norteamericana será un valor añadido para el proyecto del Valencia Basket.
Ahí es nada tener a una jugadora que compite en dos de los campeonatos femeninos más exigentes del mundo. Francamente, es una operación redonda para el club de Ribera.