El Valencia Basket se medirá al Barcelona en las semifinales de la Supercopa Endesa 2026 el 19 de septiembre. Así quedó confirmado en el sorteo celebrado en el Museo de Badalona, donde Víctor Luengo representó al club taronja. La final se disputará al día siguiente, el domingo 20 de septiembre.
Luengo: «Difícil valorar ahora cómo será el torneo»
Víctor Luengo, responsable de Relaciones Externas del Valencia Basket, reconoció que aún es prematuro hacer una valoración del emparejamiento. «Es difícil hacer una valoración de cómo será la Supercopa cuando estamos los equipos todavía construyendo las plantillas», afirmó. El directivo subraya que la competición ha ganado importancia con el paso de los años y que todos los equipos la ven como el primer objetivo de la temporada.
«Indudablemente, por nuestra parte, es un trofeo que queremos ganar. Ahora todos los equipos nos planteamos este primer campeonato como algo importante», agregó. Luengo apunta que será necesario esperar a ver cómo transcurra la pretemporada de todos los participantes para tener una visión más clara del nivel competitivo.
Mantener la filosofía a pesar de las bajas
El Valencia Basket ha sufrido numerosas bajas en su plantilla en este mercado de fichajes, pero el club no renuncia a su propuesta de juego. «Por nuestra parte, seguir con la misma filosofía que hemos tenido, a pesar de la cantidad de bajas que hemos tenido, e intentar ganar este primer trofeo», apuntó Luengo. El objetivo es claro: competir desde el primer día sin renunciar a los principios que caracterizan al equipo taronja.
La Supercopa Endesa arrancará el 19 de septiembre con el enfrentamiento entre el Asisa Joventut y el Kosner Baskonia. El Valencia Basket, en su semifinal contra el Barcelona, buscará llegar a una final que se jugaría menos de 24 horas después.
Calendario y aspiraciones
Este torneo marca el pistoletazo de salida a la temporada 2026-27 de la ACB. Para el Valencia Basket, ganar la Supercopa supondría un arranque de temporada de máxima importancia tras los cambios en la plantilla. El equipo tendrá que demostrar que, más allá de las bajas, conserva la capacidad competitiva que le caracteriza.
Luengo deja clara la intención: no es un torneo de transición, sino un objetivo real. Queda por ver cómo se adapta el Valencia Basket a sus nuevos efectivos durante la pretemporada y si logra mantener esa identidad de juego que reclama su directiva.