Que Peter Lim no vaya a vender el Valencia en el corto plazo, y veremos si en el medio, es algo que corta de raíz muchos relatos, pero muchos, y también mata muchos focos de discordia forzada y de ver, o hacer ver, que detrás de cada movimiento hay una especie de razones ocultas que hacen que vaya encaminado a la venta.
Lo que llevamos viviendo muchos meses, varios años, es algo indigno, por parte del máximo accionista y también por parte de algunos que se hacen llamar oposición o alternativa, y que lo que hacen es manchar el escudo con espectáculos bochornosos que no han hecho cambiar la posición de la propiedad ni medio milímetro.
Eso sí, han socavado a más no poder la imagen del club por encima de todo, que entiendo que habrá sido para mayor gloria suya personal, ya que otro rédito no lo veo por ninguna parte.
Sinceramente, a quien suscribe, que el club se vaya a vender o no en el corto o medio plazo es algo que le preocupa relativamente, porque lo que de verdad me tiene con los sentidos puestos es que se haga todo lo que se tiene que hacer para que el Valencia, la empresa llamada Valencia CF, SAD, tenga mucho más valor dentro de dos años, por ejemplo, que ahora.
Aunque eso implique que Lim vaya a ganar más, porque si pasa, el club estará mejor. Y ahí es donde duele porque se vuelven locos ante la perspectiva.