Lo único importante de aquí a final de temporada es que el Valencia no baje a Segunda. Le podemos dar mil vueltas, que habrá quien le dé más aún, pero la verdad sólo tiene un camino, y el camino es ese. Podemos seguir flagelándonos por los motivos que nos han traído hasta esta situación, pero por encima de todo, lo que toca, lo que nos toca, es sacar al equipo de la situación en la que estamos, porque eso es de verdad lo que debe primar.
Viene un partido vital para lo que quede de temporada, porque es en casa, es contra el Valladolid, y todo lo que no pase por ganar, sería algo terrible para el Valencia. No hay más. Y no hay menos. La semana debe pasar única y exclusivamente por pensar en el fútbol, en ese partido, en buscar ese triunfo, porque es absolutamente imprescindible ganar, no hay más. Y todo lo que no sea eso, por parte de todo, me va a parecer un error.
Y un horror también, porque hay cosas que aún dependen de nosotros, pocas, pero quedan, y seguimos demasiado empañados en que eso no sea así, en que parezca menos, no tengo clara la razón. Es un ejercicio de valencianismo, de puro valencianismo, de simple valencianismo, que a veces tendemos a la exageración cuando todo es bastante más sencillo. Que cada uno actúe en consecuencia, que todos somos ya mayores.