La nueva tienda del Valencia es el siguiente drama en el entorno del Valencia. Sí, aquí nos vale casi todo, y el local abierto en la calle Colón esta misma semana es una excusa tan buena como cualquier otra, vaya. El club ha decidido cerrar la tienda de la plaza del ayuntamiento porque el alquiler era caro, mucho, y porque al final, las ventas no iban en consonancia.
No es el mejor sitio para montar una tienda como esa, las cosas como sean, y aunque el local donde está la nueva yo lo llamo “el maldito”, son varios negocios cerrados allí en no muchos años, desde luego, está en la calle con más paso de toda la ciudad, de largo.
Menos alquiler, seguramente más venta, más enfocado al consumidor local… Y eso, porque tiene que ser así, se ha traducido en que nos hacemos más pequeños, en que Meriton nos gibariza y en toda la ristra de cuestiones que siempre van aparejadas a estos razonamientos apocalípticos.
Cuando haya pasado un año y comparemos números podremos hacer un balance, pero a priori, no es una mala decisión ni tiene nada que ver con ninguna teoría de la conspiración, por más que algunos quieran, que de verdad se aprovecha cualquier cosa para sacar determinadas banderas.
Aunque el plato estrella de todo esto fueron aquellos que insultaban a los valencianistas que fueron a la inauguración para ver de cerca a los jugadores, la tienda, comprar… En serio que estamos llegamos a unos límites que no se pueden soportar, que no son normales, y que por desgracia, se están normalizando a marchas forzadas.