El Valencia de Baraja es para que todo el entorno sintamos un enorme orgullo. Está ahora mismo en 18 de 36 puntos, muy cerca de Europa, pero sobre todo, y pensando en el objetivo marcado por la propia entidad, 11 por encima del descenso. Y todo ello con un grupo de críos que apenas llevan tiempo en Primera, y con un grupo de veteranos que sienten esto y saben dónde están. Unos se contagian de los otros y la mezcla, aunque no podemos decir que sea perfecta, funciona.
Porque llegamos al punto en que ganamos por tener claras las cosas, por saber lo que debemos hacer y cómo hacerlo, y eso suma mucho más de lo que podamos pensar. ¿Que contra el Granada el partido fue "espeso"? Pues claro, que ellos también juegan y nosotros no somos la quinta esencia de nada, y por eso hay que darle mérito a las cosas que se consiguen, porque son importantes, y se forjan con un sentido de pertenencia maravilloso, que emociona.
Porque Mestalla arropa y ayuda, y sabe lo que tiene que hacer igual que el equipo. 45.000 personas para ver al equipo contra el vice colista de la tabla y sin más aliciente que su equipo, que ya tendría que ser bastante, y que siempre ha sido lo que me ha movido personalmente a mí. Ir al campo es disfrutar hasta cuando el día es malo, porque lo que se hace es con esfuerzo, es dejando el alma en cada acción, y todo ello con muchos nanos que son tan del Valencia como nosotros. Disfrutemos de esto, que también vale la pena.